viernes, diciembre 28, 2007

VIAJES RADICALES

¡Malditos canadienses! -Me dijiste, antes de cortar el teléfono-.

Recién habías llegado y ya te habían dejado plantada en Buenos Aires. No podías cambiar los pasajes y el tiempo de tu visa se acababa. Y yo, que había estado los últimos tres meses tratando de convencerte, veía en esta desgracia mi oportunidad. ¿Qué mejor excusa para un affaire que el invierno, las circunstancias y la soledad? -No se me ocurría ninguna mejor-.

Inmediatamente compré los pasajes y armé la maleta.

La noche siguiente ya estaba en Buenos Aires. Tomé un taxi, llegué al hotel, hice el check in y vi que me habías registrado en tu mismo cuarto. El cazador cazado -pensé-.

Seguramente, se te había cruzado la idea de que la soledad, las circunstancias y el invierno...

jueves, septiembre 06, 2007

GOY Y HUEVÓN

El Rabino me dijo -mejor no mire a la mujer de su prójimo, que esto de la fantasía se acaba con la realidad ¿Qué va a hacer si tiene celulitis o estrías? Si ya se cagó al marido, ¿No cree que se va a cagar a alguien más? Por ejemplo ¿A usted señor? No sea bruto y deje de mirar para el lado, que al Rey David le costó muy caro-.
-Por suerte no soy judío-, pensé, mientras huía de la Sinagoga con la mujer del Rabino.

martes, agosto 28, 2007

SUELDO ÉTICO

Hace tiempo escuchamos que la intervención del Estado es el camino directo a la ineficiencia o el atraso y que el progreso se encuentra en los Libres Mercados. Se habla de este fenómeno como si fuese una verdad absoluta e intocable. Así nos lo han hecho creer los interesados en que América Latina sea el conejillo de india de una teoría que ninguno, de los países imperiales como EE.UU. o Inglaterra, se atrevió a aplicar sino hasta después de 150 años. Ese pasado proteccionista, les dio la fuerza necesaria para competir de “igual a igual”. Sin embargo, siguen manteniendo aranceles que limitan el supuesto libre mercado que desean.
En Chile, los empresarios se asustan cuando se habla de aumentar el sueldo mínimo, se les aparece el fantasma del Estado que lo quiere intervenir todo, dicen que hay que dejar que el mercado se regule solo y así los sueldos bajan. Entonces, al país le va bien por el cobre, los salmones o las papeleras y a los empresarios también les va bien, fusionándose, subcontratando y despidiendo gente, por eso yo me pregunto ¿A los trabajadores, cuándo les va a ir bien?
Señores empresarios –dijo el chico Recabarren- El modelo funciona para una minoría mucho más pequeña que ustedes ¿Adivinen dónde está?